El mercado laboral ya estaba mascullando un cambio antes del coronavirus. Vino con la crisis anterior iniciada por la quiebra bancaria estadounidense y expandiéndose por el resto de países que, en España se materializó en una fuerte crisis del ladrillo. A partir de ese momento nunca más volvería a ser posible la vieja idea de trabajar en una empresa de por vida y tratar de progresar dentro de ella. A partir de ese momento, para encontrar cierta estabilidad, debía de buscarse la forma de crear un servicio contratable para distintas empresas y esa nueva forma de colaborar vino para quedarse.

Todo se transforma

Sin embargo, la pandemia ha venido para cambiar aún más las cosas. Nos ha desconectado físicamente por lo que el trabajo online se hace imprescindible. Las personas que buscaban trabajo con una hojita de papel que contaba sus historias personales e iba de negocio en negocio, eso ya no sirve para nada. Conforme reciben ese papel, va directo a la papelera. La versión digital tampoco funciona. No sirve enviar correos masivos como tampoco sirve apuntarse a una web de búsqueda de empleo. El camino a partir de ahora es diferente.

La gente suele pensar que cuando las viejas fórmulas se agotan, el mundo se cae en pedazos. No es capaz de comprender que cuando eso ocurre es que debe iniciarse una nueva alternativa, una nueva vía que nos permita encontrar un camino nuevo e ilusionante por explorar. Estamos en un mundo donde se han agotado todas las viejas fórmulas… incluidas las tradicionales instituciones, las que parecían que iban a durar para siempre. Es tiempo de innovar.

La nueva forma de trabajar

El nuevo trabajo será un trabajo libre donde los trabajadores van prestando sus servicios a distintas empresas y particulares. Es un trabajo itinerante donde la eficacia a la hora de ofrecer los servicios es la clave del éxito. Asi que los trabajadores del futuro tendrán que inventar servicios que prestar y buscar clientes. Inevitablemente serán vendedores, eso que tanto teme todo el mundo.

Hasta ahora, el empleado había heredado una forma de trabajar similar a la que había antes, cuando algunas personas eran esclavas de otras y lo único que les quedaba era acatar las normas. La nueva era, es la era de la libertad. Quien no apueste por su libertad, paradógicamente no tendrá trabajo. El tiempo de «lo que debe ser», «hacer lo correcto», «sentar la cabeza»… está llegando a su fin.

Afortundamente, este paradigma se viene anunciando desde hace tanto tiempo que existe literatura abundante sobre cómo hacer las cosas. Uno de esos ejemplos de libros que te prepara para la nueva hora es el libro «Tú eres dinero», un libro que te habla de la posibilidad de monetizar todo lo que sabes, tus experiencias, tu vida… y por supuesto, tu propio dinero.

 

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